martes, 21 de enero de 2014

Saludos e introducciones - NUESTRO OBJETIVO

¡INGRESÉ!...

       Así suele comenzar el camino de todo aquel que por vocación o despecho de la esquiva medicina ingresa a las aulas para aprender esta suerte de ciencia - arte, que llamamos Psicología. Y aunque en diferentes situaciones es casi seguro que todos comencemos con una serie de expectativas e ilusiones además de ese impulsivo ímpetu de querer empezar a intervenir desde nuestro primer ciclo. Ni qué decir cuando se llevan los primeros curso de evaluación psicométrica y proyectiva, técnicas de entrevista o introducción a enfoques terapéuticos...

- ¿Cuándo llegaran los cursos de carrera? ¿Por qué tengo que leer taaaaanto?
       Suelen ser las muestras más comunes de impaciencia de cualquier estudiante que a medida que los semestres pasan justifican el por qué tanta introducción (o no) y por qué tanta lectura.
Hay quienes terminando, aun, anidan la idea de que el tiempo se queda corto.

       A todo esto, en aquella sensación de que el tiempo queda corto, ¿no es lógico pensar que quizá algo faltó? Que a nuestro profesor le faltó darnos un detalle importante porque no le caíamos bien se olvidó o bien lo tomó como sobreentendido; porque nuestro turno (mañana/noche) no tenía al mejor docente o porque "el que sabía" no existía estaba de vacaciones.

       No cabe duda que la formación de un psicólogo y cualquier otro profesional se vale tanto de lo que el alma mater te da así como el esfuerzo de buscar o profundizar lo que a uno le interesa o que admite que le falta. ¿En qué proporción? Dependerá de cada caso, pero sea pública o privada, no cabe duda que ambos están presentes. Y por ello viene la pregunta que generó este Blog: ¿Qué me hace falta?
Tal como el crucial momento en que Alicia está a punto de cruzar el agujero de conejo nos preguntan:

- ¿A dónde quieres llegar?
- No lo sé...
- Entonces no importará qué camino tomes

... o en otras palabras, no importará qué aprendas.

La realidad del medio demanda un perfil, pero incluso antes de ese perfil está lo básico que cada psicólogo debe cargar en su maletín de competencias. Sin importar si estas iniciando (para estar preparado), a media carrera o en internado-titulación.

¿Qué sientes que te está faltando? ¿Qué no tocaste y te hubiera gustado? ¿Que necesitas y no está en tu currícula?


2 comentarios:

  1. Cierto, muy cierto no importa en donde estudiemos, ni quien nos enseñe sino el deseo que tengamos de aprender cosas nuevas, experimentar e innovar, además y sobretodo el anhelo de dar las herramientas necesarias a quienes lo necesiten, servir a los demás. Muy bueno el artículo siga así :)

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  2. Pienso que en las instituciones púbicas educativas, no existe verdaderamente un plan para alinear las necesidades vigentes ni para implementar los mecanismos creativos para mejorar o sustituir lo que ya establecido. En la institución pública se valora la tradición, la auto-beneficencia y el poder. Se maneja por la sumisión a la autoridad, con estrategias para generar negociados ocultos o descarados, y la mayor preocupación es siempre conservar la autoridad. Desde una visión más egoísta y romántica que optimista y resiliente de la vida, diríamos que no importa lo que se presente que todo depende de nosotros. Sin embargo, las condiciones socio-económicas son determinantes para limitar, apartar, sectorizar ámbitos de expresión desenvolvimiento donde son directamente afectadas por la decisiones de alguien o algunos. Pienso que lo económico no es lo importante, lo económico es una creación humana, pero ni tanto individual; sino más bien una práctica social, de un "grupo suficientemente grande" que lo mantiene y bajo los controles de "algunos" que deciden orientar los recursos a sus propósitos. Pienso que a este punto vienen los cambios más trascendentales, divergentes les llaman, chicos buenos hay muchos, pero equipos de chicos buenos son escasos, eso se llama organización... No es lo mismo formarse como Contador o Auditor contable en la UNMSM que en la Pacífico o que en la César Vallejo, la membrecía es un fenómeno social que influye en las decisiones y expectativas de los demás, de dónde vienes así te prejuzgan para bien o para mal; obviamente es auténtica discriminación porque limita oportunidades, le quita espacio al "brillante probable" de la César Vallejo, pero es algo propio de nosotros los humanos porque discriminamos todo el tiempo porque ahorramos tiempo y recursos, es un rezago de nuestra capacidad primitiva para decidir cuando teníamos al frente a un amigo o a un depredador; por otro lado eso no quiere decir que se justifica sino que se tienen que plantear normas o procedimientos para prevenir aquello, como Estado o como Organización, o en todo caso que se fiscalice su cumplimiento. Queda claro que formarse en “la Pacífico” es tener instalaciones modernas, es tener instructores internacionales, es tener la influencia directa de inversionistas visionarios y de los herederos que manejan o manejarán el país. No obstante, la educación es un proceso social, por lo tanto, no es exclusivo de las membrecías, sino de los nexos y prácticas entre los actores que se hayan involucrados... quiero decir y aclarar, que los mejores educados y educadores se forman en equipos altamente organizados y mutuamente influenciados, por eso lo importante de formar grupos de estudio o grupos de investigación con capacidades de trabajo en equipo y valores colectivistas. Ser el mejor o crecer en alguna línea de mi vida no depende solo de mí, de mi buena predisposición, sino también de un adecuado entorno: de modelos horizontales a quienes yo admire, y a la vez, a quienes yo estimule directamente con mis acciones. El ser humano no habita claustros solitarios, habita un mundo lleno de diversidad humana y ecológica.

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